Google y las webjinni

diciembre 30, 2008

Un día me descubrí riendo a mandíbula batiente mientras leía estadísticas sobre este blog… ¿Estoy enfermo, acaso? No lo descarto, pero os voy a contar qué provocaba la hilaridad, a ver qué os parece.

Se trata de los términos de búsqueda que ha usado la gente en google para dar con esta página. Llevo desde entonces preparando una lista con los mejores, algunos de los cuales me intrigan sobremanera. ¿Qué buscarían en realidad? Por ejemplo, “tomo cerveza yvi no“. No suele ser el caso. A día de hoy, no tengo carnet de conducir, así que si alguien toma cerveza, yo también. Me gustó mucho el de “i’ll be nicer if you give me chocolate“. Normal, quién no. ¿Por qué google les trajo aquí? Misterio. Como el de “no eres el unico fracasado blog“, ¿hacemos un club?

La curiosidad sobre personajes públicos lleva a la gente a extremos, como el que puso “dr. house sociopata?“, o el de “poderes de shieldon“. Sí, ya sé que Sheldon está a un accidente de laboratorio de convertirse en un supervillano (mwahaha), pero aún no tiene poderes. Me resultó tierno el de “porque misha dise su?“. Eso. ¿Por qué?

Luego están los pobres desgraciados a los que google indica en la dirección equivocada, aun cuando está muy claro lo que quieren: “blogs de exhibicionistas“, “mujeres que enseñan todo“, “isa hace amor con irene“, “niÑas en el mundo desnudas full fotos” [sic, yo sólo corto y pego]. Más tierno es quien busca “cosas bonitas“, o quien está interesado en averiguar “que le ven las mujeres a los hombres“. Chica, yo tampoco lo sé. Si lo supiera, compraría cuatro.

Me intriga si el castellano es la lengua materna de quien busca saber “que significa carmin“, o si mi blog resultó de utilidad a quien tenía curiosidad por “que es abstinencia“. Hubo quien quiso tener “mil ideas a mano“, pero el record, para mí, es el muchachito (sí, seguro que es varón) que escribió: “~ donde se encuentra en el teclado?“, ¡ninguna mujer es tan despistada!

¿Y qué decir del “si la luna fuera mia“? Suena a título de canción italiana de los ’60… Me conoce más de lo que parece quien llegó en búsqueda de “ejemplos de pensamientos divergentes” o “lenguas bonitas“, y aunque resulte increíble, no me resultó tan extraño el “gliglico y arnillas y traducción“.

Lo mejor del caso es que sé que esta entrada me condena a resultados de búsqueda aún más extraños… ¡Y me estoy frotando las manos con antelación!


¿Eres demócrata?

diciembre 29, 2008

Hoy me siento provocativo…

Me figuro que la gran mayoría de vosotr@s responderéis que sí, que sois demócratas. Vamos a poner a prueba vuestras convicciones. Sólo un ruego: leed hasta el final, o corréis un alto riesgo de malinterpretarme.

Demócrata es quien defiende el gobierno del pueblo y el pueblo es… bueno, somos todos. No lo olvidéis: todos. También tu tía Eduvigis, que sólo borda cojines mientras escucha a don Federico; también el taxista (portero, kioskero…) que resolvería los problemas de la educación (inmigración, corrupción, fútbol…) con dos hostias… ¿hacen falta más ejemplos?

Democracia auténtica no es que la gente vote a unos diputados y que ellos dirijan todo durante cuatro años. Democracia auténtica es que todos (sí, todos) dirijamos el país y hagamos las leyes. Hoy día comienza a ser posible, usando internet, que todos votemos las leyes, al menos las más importantes. Digamos, una especie de referendum permanente. ¿Bien hasta aquí?

Las leyes sobre el matrimonio homosexual, la política económica (¿más gasto público? ¿menos?) y fiscal (¿más impuestos? ¿menos? ¿más progresivos? ¿menos?), las relaciones internacionales (¿acercamiento a Estados Unidos?), el código penal (¿penas más duras? ¿pena de muerte? ¿reinserción?), la política autonómica (¿solidaridad interterritorial? ¿derechos históricos?), las leyes del copyright (¿p2p ilegal? ¿SGAE ilegal?), el consumo de drogas blandas, la financiación de la televisión pública, los sueldos de los altos cargos, la educación, la inmigración…

Y hay miles de decisiones más a tomar. ¿Dejaríais eso en manos del pueblo?

Si la respuesta es que no, que os da miedo, tenéis que miraros a la cara y deciros: no soy demócrata. No importa el argumento. Podéis pensar que el pueblo aún no está preparado para ello. Franco no opinaba de manera muy diferente. No. No lo sois.

Democracia no es lo mismo que libertades cívicas. La gente suele confundir el trinomio “capitalismo-libertades cívicas-democracia”, es uno de los mitos políticos de nuestro tiempo. Un gobierno puede, democráticamente, pedir la castración de todos los individuos que se llamen Julián, porque al pueblo se le ha puesto en los cojones tal cosa. ¿Preferís salvaguardar las libertades cívicas disminuyendo la democracia?

Bueno, ahora por fin doy mi opinión. La democracia es irrenunciable. Y la democracia es difícil. Por supuesto que el pueblo se puede equivocar, no es el Papa. Lo opuesto es el rey filósofo de Platón, que también se equivoca, y siempre a su favor. Pero creo que es más fácil que el pueblo aprenda de sus errores, porque su intención, por definición, es buena.

Escribí un post largo sobre este tema hace unos meses, “Sexo cada cuatro años es abstinencia“… Pero no hace falta que lo leais para que me deis vuestra opinión. Avanti!


Solsticio

diciembre 22, 2008

Llegó el fin de los días. Creíamos que la caída era imparable, que el Sol se hundiría en las tinieblas para siempre jamás. Pero no fue así, le hemos visto remontar el vuelo.

En el solsticio de invierno celebramos que todos los pozos tienen fondo. Sólo rogamos a los dioses que no esté muy abajo, y que llegue pronto.

No os creeríais el significado exótico que ciertos teosofistas desmañados, mercachifles y bienpensantes, han dado a este momento…

Las webjinni aprovechan esta ocasión para ofrecer un magnífico premio al mejor mito sobre el solsticio. El premio consistirá una noche de pasión con la persona amada, una noche que hará que todas las demás queden medianitas.


De los nombres de Alfa

diciembre 18, 2008

Irene tiene un primito, de nombre…

¡Vaya, no pensé que las dificultades de la entrada comenzarían en la primera frase!

Vayamos por partes, como decía Jack el destripador. Poner nombre al muchachito fue tarea ardua. Llamemos a los padres, por aquello de salvaguardar su identidad, L & I (L es la madre; I es, además del padre, el hermano de Yvi). Las primeras propuestas, fruto de la interacción de I e Yvi, fueron desmañadas:

— Si es niño, se puede llamar Protón. Siempre llevaría una carga encima, pero ésta sería positiva.

— Si es niña, se podría llamar Entropía. Así siempre le podríamos gritar: “¡Entropía! ¡Ordena tu cuarto!”

Sí, eran propuestas antiguas, pero con encanto. Alguien nos acusó de terrorismo infantil, así que pasamos al segundo estadio.

I, en un arranque de inspiración, encontró cómo llamar no sólo a su primogénito, sino a todos y cada uno de los posibles veintitrés hijos subsiguientes: α, i.e.: Alfa. El problema de esta técnica de nomenclatura llega en el hijo vigésimoquinto, pero consideró que las probabilidades de tal evento eran realmente minúsculas. Como toda idea brillante, combinaba la elegancia y el glamour. Algunos filisteos opinaron que no estaba bien poner a un niño un nombre de ángulo, pero fueron acallados por la multitud que coreaba.

La madre sonreía plácidamente. Ya había decidido el nombre. Quizás lo había soñado. Y nos dejó que nos divirtiéramos… Se llamaría Diego.

¿Diego? No estaba mal. Es sonoro, tiene un empaque clásico… Quizás el problema provenía con la inclusión de los apellidos de los padres. Una vez juntos, ésta fue la frase que vino a mi mente:

— Hola. Me llamo Diego Rodríguez Almagro. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir.

De ahí vinieron los subsiguientes nombres de Alfa, originados en las calenturientas mentes de yvi y mdl: compañero del capitán Alatriste (reducido por metonimia a Alatriste) y después, por nueva metonimia, espadachín…

¿Qué hay en un nombre? Aquello que llamamos rosa
Igual dulce fragancia tendría con otro nombre;
Así, Romeo, aún sin llamarse Romeo
Retendría la cara perfección que es suya




Sheldon, Adam… ¿quién más?

diciembre 12, 2008

Yvi, las webjinni, Irene, mdl, erynus y otros muchos personajes de este mundo virtual –que tanto se parece al real– están enganchados a The Big Bang Theory, comedia de situación (traducción de sitcom) que, como novedad, tiene protagonistas que son físicos teóricos. Por si alguien aún no lo ha visto, puse un video en Erotismo geek…

Estoy fascinado con el personaje de Sheldon Cooper. Sociópata y brillante. Ejemplo de lo que afirman en mi tierra, que ningún tonto se vuelve loco. Para quien no lo conozca, me encanta la perla (citada ya por erynus) en la que afirma querer su propia mascota: un grifo (mitológico, entiéndase). Pidió a sus padres para su cumpleaños huevos de águila y semen de león, y no los obtuvo. Por supuesto, su hermana tuvo clases de natación en cuanto las pidió…

Echad un vistazo a esta foto. Sheldon forzando una sonrisa sin lograrlo plenamente… ¿A quién os recuerda? ¿Alguna conclusión?

sheldon1

Otro gran ejemplo de este tipo de personalidad es Adam, mi personaje favorito de Doctor en Alaska (Northern Exposure). También sociópata y brillante, también carente en absoluto de empatía, desagradable, borde… Queda aparte el tema de si era mitómano o no.

Aquí vienen las preguntas: ¿conocéis más personajes en esta línea? ¿y personas reales? La verdad es que llevo muchos años en física y nunca he encontrado un Sheldon (aunque algunos elementos se parecían). Y la más interesante: ¿por qué nos fascinan? Los sociópatas brillantes asesinos (léase Hannibal Lecter) pasaron a la historia. En mi opinión eran una manera del establishment de crear miedo y, citando a Nietzsche, necesidad de la policía. Espero vuestras ideas.


El sueño de ella…

diciembre 9, 2008

Aparqué el coche entre dos inmensos BMW, se le veía tan minúsculo… Antes de salir miré hacia el asiento trasero para cobrar fuerzas. Apuntes tirados, dos libros de historia, el forro polar que te dejaste el otro día, la sillita de Sandra y su pléyade de juguetes… No sé, Sergio, mi mundo de ahora. Y mi mundo de antes estaba justo ahí fuera. Así que salí, reafirmé mis tetitas y para dentro.

Ya te figuras. El inevitable silencio incómodo, los dos besos de Juan, los dos besos de Marisol, Coca-Cola, por favor, que tengo que conducir. Todas las miradas fingiendo no verme, pero todas estudiando mis gestos. Muchos saludos, entre los meramente corteses y los demasiado entusiastas. Y las caras nuevas  buscando que alguien les confirmara que sí, que sí, que era yo, la ex de Juan.

Cuando se pasó el revuelo inicial se me acercó Rita, mi ex-cuñada. Tras ella vino Marisol en persona. Como mujeres creían tener la obligación de entretenerme. Yo sonreí contenta de haber perdido de vista esas convenciones. Juan era el centro de un grupo exclusivamente masculino, lleno de humo de puros y de palmaditas en la espalda.

Así comenzó esa etapa en la que las mujeres hablan de lo desastres que son sus respectivos novios o maridos. En la manera de vestir, el desorden de la casa cuando ellas no están, y Rita bromeaba sobre lo aburrida que se estaba poniendo su vida sexual. Yo me mantuve callada un buen rato. Hasta que Marisol cometió el tremendo error de mirarme con cara de pena… Unos minutos después comenzó el interrogatorio.

— Magda, querida –dijo Rita–, ¿cómo os va a Sergio y a ti?

— Oh, bien, genial, aunque la vida con Sergio es difícil de explicar. Cada día es una sorpresa, siempre hay algo nuevo y diferente, excitante. Cosas que jamás supuse que haría.

— ¿Como qué? –Rita era la que preguntaba, aunque los ojos de Marisol se morían de curiosidad.

— Ufff… chicas, chicas, os digo que es difícil. Viajar juntos, hacer cosas juntos, no sé. Bueno, os pondré un ejemplo, ya que estamos en confianza, pero por favor que no salga de aquí, ¿eh? Os va a ser difícil imaginarme en esta situación…

“Sergio tiene un amigo al que no ve con mucha frecuencia, pero al que quiere mucho. Es primer violín en una orquesta… no os digo en cuál, sería dar demasiada información. Es un chico tremendamente ambiguo en todos los sentidos, nunca sabes si va o si viene, si le gustan los caracoles o las almejas. Hace afirmaciones tremendas, de las que luego se desdice, para al fin desdecirse de su desdecimiento. Bueno, el caso es que nos invitó a los dos a cenar. Cocinamos los tres, fue divertidísimo. Pero, chicas, algo raro pasaba. Cada vez que yo decía algo lindo sobre su casa, o su manera de cocinar… él me devolvía el cumplido, pero referido siempre a mi persona. Al cabo de un rato se convirtió en un juego, y Sergio se divertía mucho con él. Tras la comida nos acurrucamos los tres en un sofá de dos piezas, nos tapamos con una manta y comenzó un jugueteo extraño…”

No sólo Rita y Marisol, sino otras chicas estaban escuchando en un silencio sepulcral. En el grupo de los varones algo se agitaba, ya sabes, lo que ocurre en una fiesta cuando te das cuenta de que la diversión está en otro lugar… Poco a poco se fueron acercando.

“Todo sucedió muy rápido y de forma inesperada. Sus manos recorrían mi cuerpo alternadamente… La manta era inmensa y ocultaba todo un mundo nuevo. Hubo un momento de confusión en el que no tenía claro a quién estaba besando, o de quién era la mano que se me había metido bajo la blusa.”

Juan se había situado detrás de mí, escuchando. No me hace falta verle para saber cuándo está. Continué.

“Me di cuenta de que era algo más que una travesura cuando sentí un tacto sobre mi pecho, sobre la piel de mi pecho, que no era de Sergio. Le conozco demasiado bien… Luego sentí que, definitivamente, eran cuatro las manos que me recorrían y, simplemente, me dejé llevar.”

Ya era todo el grupo el que me escuchaba, pero yo seguía hablando como en confidencias femeninas…

“Realmente dos son mejor que uno. Di una patada a la manta y me descubrí con un hombre a cada lado. Ambos me susurraban al oído, alternadamente, siguiendo cada uno donde el otro lo dejaba. Sus manos eran tiernas y decididas, sabían jugar. Se dedicaron íntegramente a mí, y todo les resultaba tan fácil que costaba creer que no lo hubieran ensayado. Siempre algo dulce en mis oídos, siempre calor en mi cuerpo, siempre fuertes y delicados, frescos y ágiles… Reconozco que llegué a olvidar dónde estaba. Sólo pararon cuando creyeron que me pasaba algo, tal fue la forma en que todos todos mis músculos se contrajeron…”

Todos todos los ojos estaban ya posados en mí, sin disimulo alguno. Sergio, mi vida, ¡qué momento! Y entonces fue cuando levanté la mirada y dije…

“Parece que todavía conservo mi encanto para improvisar historias…”

suenno

(mdl, yvi)