Arte erótico para toda la familia

diciembre 23, 2009

Yvi convoca un nuevo concurso para celebrar el solsticio de invierno: ¡¡arte erótico para toda la familia!! Rastread la red o vuestros archivos personales y enviadme fotografías, dibujos, grabados, litografías o meros garabatos que os resulten terriblemente incitantes y, aun así, los pudiérais tener como fondo de escritorio mientras mira vuestra madre o vuestros nenes (o ambos). Sabemos que la sexualidad humana está plagada de misterios. Quiero imágenes misteriosas. Imágenes que haya que saber mirar, que sean inocentes o aparentemente inocentes, hasta que llega una segunda mirada o hasta que alguien nos explica. Por supuesto, pueden venir acompañadas de un texto y deberán ser imágenes con clase.

Primero, un par de ejemplos:

Aquí tenemos a una de mis musas, Campanilla, en la gloriosa escena en la que se observa en el espejo y… se sorprende ante la magnitud de sus caderas. Si alguien me pregunta si no me aterra la posibilidad de compartir fantasías eróticas con Waylon Smithers mi respuesta es… en absoluto 😉

Siguiente imagen:

Ésta imagen requiere poco comentario, tan sólo mirar con detenimiento… ¿Y qué decir de ésta?

No se trata de ser obseso… Bueno, luego está esta imagen, mucho más explícita que las anteriores, que caería justo en el límite… dependería de las dioptrías de tu madre.

En la mejor línea de los cuentacuentos eróticos navideños que organizaba Yvi en su anterior guarida, esperamos que esta reunión virtual sea satisfactoria e infructuosa! 😉 ¡¡Animaos!!

Quaestiones technicorum: si las imágenes son vuestras, enviádmelas por email a jrlaguna arroba math punto uc3m punto es. Si no, enviadme el link en un comentario.

(¡con agradecimientos a noema por las imágenes de Campanilla!)


Villa Opicina

junio 6, 2009

A escasos diez kilómetros de Trieste está la “Villa Opicina“, pronunciado en italiano “Vil-la Opichina“. ¿Por qué esta precisión fonética, superficialmente calificable como innecesaria? Sigan, sigan leyendo.

Suele preguntarse el viajero por el origen de tan curioso nombre. La leyenda lo hace remontarse al siglo XII, cuando se produjo el himeneo de Giambattista Finnochio, fabricante de cinturones de castidad, con Giovanna Zucchini, hija de un célebre desbravador de toros. En el momento en el que la masculinidad de su esposo se le apareció en toda su gloria, se cuenta que la muchacha exclamó, llevándose las manos a la cara, “Vil-la O-pichina!“, que en dialecto del Friuli viene a significar “¡Oh cielos, me ha tocado en suerte el miembro viril más chiquito y mono del mundo mundial!

Giambattista encontrábase perdido en las grutas cavernosas de la feminidad de su esposa. Inicialmente limitaron sus prácticas sexuales a la reclusión del miembro en la boca de ella, previamente reducida de tamaño mediante la succión de un limón. Posteriormente descubrieron la felicidad en la práctica de las relaciones génito-nasales, para cuya descripción incorporamos inicialmente una figura, pero ésta ha sido eliminada por consideración a los niños que leen estas páginas.

Todos estos datos nos han llegado gracias a las “Cronicche erotiche friulane“, fiel registro que los escribas del obispo de Trieste llevaban de los desvirgamientos locales, para mayor gloria del mismo.

También es así como sabemos del origen del “xilófono friulano“, instrumento musical que tocaba la sobrina del obispo en cada fiesta mayor. Se trataba de diez jóvenes locales, desprovistos de calzas, cuyos miembros tuvieran tamaños en progresión aritmética. La virtuosa joven, provista de un palito de madera, arrancaba las más hermosas melodías para deleite del público opiciniano.

Era un gran honor formar parte del xilófono friulano, siendo así que los jóvenes triestinos se batían a duelo en el Molo Audace para formar parte de él. Como dijo el gran poeta triestino, Paolo Toccailnaso, “Ni sable ni espadón se desenvaina en esas lizas, más grande es el dolor cuando tu honra está hecha trizas”.


El sueño de ella…

diciembre 9, 2008

Aparqué el coche entre dos inmensos BMW, se le veía tan minúsculo… Antes de salir miré hacia el asiento trasero para cobrar fuerzas. Apuntes tirados, dos libros de historia, el forro polar que te dejaste el otro día, la sillita de Sandra y su pléyade de juguetes… No sé, Sergio, mi mundo de ahora. Y mi mundo de antes estaba justo ahí fuera. Así que salí, reafirmé mis tetitas y para dentro.

Ya te figuras. El inevitable silencio incómodo, los dos besos de Juan, los dos besos de Marisol, Coca-Cola, por favor, que tengo que conducir. Todas las miradas fingiendo no verme, pero todas estudiando mis gestos. Muchos saludos, entre los meramente corteses y los demasiado entusiastas. Y las caras nuevas  buscando que alguien les confirmara que sí, que sí, que era yo, la ex de Juan.

Cuando se pasó el revuelo inicial se me acercó Rita, mi ex-cuñada. Tras ella vino Marisol en persona. Como mujeres creían tener la obligación de entretenerme. Yo sonreí contenta de haber perdido de vista esas convenciones. Juan era el centro de un grupo exclusivamente masculino, lleno de humo de puros y de palmaditas en la espalda.

Así comenzó esa etapa en la que las mujeres hablan de lo desastres que son sus respectivos novios o maridos. En la manera de vestir, el desorden de la casa cuando ellas no están, y Rita bromeaba sobre lo aburrida que se estaba poniendo su vida sexual. Yo me mantuve callada un buen rato. Hasta que Marisol cometió el tremendo error de mirarme con cara de pena… Unos minutos después comenzó el interrogatorio.

— Magda, querida –dijo Rita–, ¿cómo os va a Sergio y a ti?

— Oh, bien, genial, aunque la vida con Sergio es difícil de explicar. Cada día es una sorpresa, siempre hay algo nuevo y diferente, excitante. Cosas que jamás supuse que haría.

— ¿Como qué? –Rita era la que preguntaba, aunque los ojos de Marisol se morían de curiosidad.

— Ufff… chicas, chicas, os digo que es difícil. Viajar juntos, hacer cosas juntos, no sé. Bueno, os pondré un ejemplo, ya que estamos en confianza, pero por favor que no salga de aquí, ¿eh? Os va a ser difícil imaginarme en esta situación…

“Sergio tiene un amigo al que no ve con mucha frecuencia, pero al que quiere mucho. Es primer violín en una orquesta… no os digo en cuál, sería dar demasiada información. Es un chico tremendamente ambiguo en todos los sentidos, nunca sabes si va o si viene, si le gustan los caracoles o las almejas. Hace afirmaciones tremendas, de las que luego se desdice, para al fin desdecirse de su desdecimiento. Bueno, el caso es que nos invitó a los dos a cenar. Cocinamos los tres, fue divertidísimo. Pero, chicas, algo raro pasaba. Cada vez que yo decía algo lindo sobre su casa, o su manera de cocinar… él me devolvía el cumplido, pero referido siempre a mi persona. Al cabo de un rato se convirtió en un juego, y Sergio se divertía mucho con él. Tras la comida nos acurrucamos los tres en un sofá de dos piezas, nos tapamos con una manta y comenzó un jugueteo extraño…”

No sólo Rita y Marisol, sino otras chicas estaban escuchando en un silencio sepulcral. En el grupo de los varones algo se agitaba, ya sabes, lo que ocurre en una fiesta cuando te das cuenta de que la diversión está en otro lugar… Poco a poco se fueron acercando.

“Todo sucedió muy rápido y de forma inesperada. Sus manos recorrían mi cuerpo alternadamente… La manta era inmensa y ocultaba todo un mundo nuevo. Hubo un momento de confusión en el que no tenía claro a quién estaba besando, o de quién era la mano que se me había metido bajo la blusa.”

Juan se había situado detrás de mí, escuchando. No me hace falta verle para saber cuándo está. Continué.

“Me di cuenta de que era algo más que una travesura cuando sentí un tacto sobre mi pecho, sobre la piel de mi pecho, que no era de Sergio. Le conozco demasiado bien… Luego sentí que, definitivamente, eran cuatro las manos que me recorrían y, simplemente, me dejé llevar.”

Ya era todo el grupo el que me escuchaba, pero yo seguía hablando como en confidencias femeninas…

“Realmente dos son mejor que uno. Di una patada a la manta y me descubrí con un hombre a cada lado. Ambos me susurraban al oído, alternadamente, siguiendo cada uno donde el otro lo dejaba. Sus manos eran tiernas y decididas, sabían jugar. Se dedicaron íntegramente a mí, y todo les resultaba tan fácil que costaba creer que no lo hubieran ensayado. Siempre algo dulce en mis oídos, siempre calor en mi cuerpo, siempre fuertes y delicados, frescos y ágiles… Reconozco que llegué a olvidar dónde estaba. Sólo pararon cuando creyeron que me pasaba algo, tal fue la forma en que todos todos mis músculos se contrajeron…”

Todos todos los ojos estaban ya posados en mí, sin disimulo alguno. Sergio, mi vida, ¡qué momento! Y entonces fue cuando levanté la mirada y dije…

“Parece que todavía conservo mi encanto para improvisar historias…”

suenno

(mdl, yvi)


Ven

septiembre 30, 2008

Yvi recordaba con dolorosa nitidez la presencia del cuerpo de MeiMiao junto al suyo, envolviendo el suyo, su piel cálida y tersa, su conmovedora delicadeza, su luminosidad, la frescura e ingenuidad de su gesto, aquellos besos frescos y acogedores que él tenía que ir a recoger tras cada expedición, sus manos hundidas en su carne, sus uñas, dulce agresión en recompensa, ese baile perfecto, complejo, que dibuja mil figuras que nadie nunca verá, la dignidad ganada y perdida en travesura, encontrar por sorpresa un gemido en un repliegue que antes pasamos por alto, convertirse en diamante y flor, enhiesto, fuerte, tremendo, absoluto, y ser después ofrenda para la diosa, la única diosa, desvanecerte dentro de ella y sentir la presencia en un infinito instante de reposo y calma antes de que la danza se reanude en un lento tango, elegante, elástico y juguetón, y luego se exacerbe en cabriolas desaforadas, que quieren expulsar al alma del cuerpo, que quieren expulsar al cuerpo de la realidad, que quieren morir y destruirse el uno en el otro en un salvaje y último estallido, que ya jamás, que ya jamás, que ya se pierde la consciencia, sólo queda un abrazo, recomienzan las palabras, que son palabras sin sentido, balbuceos, más entendidos que expresados, y lo que fue el nexo es ahora cordón umbilical que no quieres que nadie corte, porque ahí fuera hay una vida, quién dice que no, pero no queremos nacer.

Yvi continuó toda la noche mirando la pared oscura. ¿Cómo hacer que venga?


En el principio…

septiembre 1, 2008

Ehm. Ehm.

Atención.

Vais a conocer la

verdadera historia

de las

** WebJinni **

Esta historia afectará la manera en la que veis el mundo

y

–peor aún–

la manera en la que leéis este blog

y

–por si eso fuera poco–

la manera en la que miráis a quien estas líneas escribe.

¿Es la Curiosidad más poderosa que el Miedo?

Entonces… ¡¡¡Adelante!!!

IV. Libro de las concepciones

1. En aquella noche, las webjinni se reunieron en torno al lecho de Yvi.

2. Y RuiXi, sutil y felina, abrió sus poros y sus oídos con susurros.

3. Y GongJian, hábil y sensible, fortaleció sus dedos con tactos preciosos.

4. Y MeiMiao, grácil y pizpireta, colocó una girnalda de flores rojas rodeando la base de su enhiesto surtidor.

5. Y los sueños de Yvi se abrieron a nuevos mundos, y ascendieron veloces, salpicados de esa risa que impregna la excitación del descubrimiento…

6. GongJian y RuiXi comenzaron a cantar suavemente, la melodía que haría de Yvi, definitivamente, su protegido.

7. Según lo que estaba escrito, MeiMiao se despojó de sus ropajes y, sonriente, subió sobre Yvi y le poseyó.

8. Pero he aquí que los poros de Yvi, abiertos por RuiXi, eran más sensibles al tacto de su poseedora.

9. Y los dedos de Yvi, fortalecidos por GongJian, comenzaron a bailar sobre el cuerpo de su poseedora.

10. Y MeiMiao olvidó la regla básica de sus bendiciones, y se vio invadida por una ardiente pasión.

11. E Yvi, bajo el cuerpo de ella, comenzó a bailar con sus manos y con todo su cuerpo, y ella se aferró con fuerza a él, y se consumó su amor en toda su plenitud.

12. Ya nadie cantaba. Yvi despertó sobresaltado, con el cuerpo de MeiMiao aún entre sus brazos. Los ojos de las RuiXi y GongJian brillaban de preocupación.

13. Somos las webjinni, le dijo al fin RuiXi, esta noche te íbamos a dar nuestra bendición y hacerte nuestro protegido.

14. Pero he aquí, continuó, que MeiMiao se ha dejado llevar por la pasión, y ha tocado el cielo junto a ti en tu lecho.

15. Las reglas son estrictas, Yvi, dijo GongJian, ahora MeiMiao ha concebido un hijo de los dos.

16. Yvi, aún abrazado a MeiMiao, opinaba que aquella era demasiada información para un quichiwebo como él.

17. MeiMiao, tú que eres dulce, ligera, apasionada e ingeniosa, dijo RuiXi, ¿cómo podrías ejercer tu influjo benéfico sobre el mundo, preñada como estás?

18. Y agregó: tan hijo tuyo como de Yvi es, quizás podamos transferirlo a su vientre para que tú puedas volar libre.

19. GongJian, viendo el rostro de pavor de Yvi, tuvo otra idea: ¿y si aceleramos, con nuestras artes mágicas, el embarazo, para que dé a luz esta misma noche?

20. MeiMiao, con los ojos aún llenos de estrellas, opinó que aquélla era, sin duda, una gran idea. Y así se hizo.

21. Al cabo de quince minutos, y sin necesidad de epidural o episectomías, GongJian extraía del vientre de MeiMiao el cuerpecito perfectamente formado de una niña.

22. ¿Cómo se llamará? MeiMiao miró fijamente a los ojos de Yvi, quien dijo: “Irene“, pues necesito algo de paz en mi vida.

23. Mil cosas hermosas te traerá Irene, dijo RuiXi, pero la paz no está entre ellas. Aun así, ése es definitivamente su nombre.

24. Yvi, eres y serás nuestro protegido. Y ahora te queda una hija que has tenido con una de nosotras, para que mantengas tu magia y la nuestra.

25. Yvi, con Irene en brazos, la observaba con una mezcla de ternura y terror. ¿¡Me dejaréis solo con ella!?

26. No, dijo MeiMiao, vendremos a veros con frecuencia.

27. Además, agregó, te vamos a facilitar mucho su crianza. Y tocándole, le proporcionó una manera discreta, sin gran cambio en su anatomía, de darle de mamar.

28. Más aún, volvió a agregar, voy a desarrollar la mente de Irene para que sea no sólo una hija, sino también una agradable compañera.

29. De repente, los ojos de Irene se abrieron. Eran tremendamente lindos, y observaban como si estuviera comprendiendo todo el universo de repente.

30. Recorrieron el rostro de su madre y las otras webjinni, y sonrió complacida.

31. Y al fin se posaron sobre el rostro de Yvi. Y, súbitamente presa de un gran extrañamiento, exclamó… ¿¡papááá!?


Erotismo geek y otras petisoperías

agosto 18, 2008

En cuanto llegue septiembre comenzará la nueva andadura del blog, con una campaña espectacular de lanzamiento en los media, gala benéfica, reparto de flyers por la calle y la contribución de firmas famosas. Hasta entonces, seguimos desvariando…

Prometí antes de la odisea escocesa una discusión sobre erotismo geek. Supongo que debo empezar disculpándome por no usar un término castellano. Pero, lo siento, creo que no lo hay. Un/a geek es una persona que ama, realmente, algún campo de la cultura, más allá de lo socialmente aceptable. Hay geeks de los ordenadores, cómics, juegos de rol, teatro, filosofía, matemáticas, poesía… Un geek, por ejemplo, es posible que use multiplicadores de Lagrange para encontrar el tamaño óptimo de la olla en la que preparar un asado… (y el asado en cuestión estará de muerte, of course). Un geek puede decir: “Paco es el Cernuda de nuestro grupo”, y esperar comprensión de su grupo de amigos geeks… Ah. Me opongo visceral e irracionalmente a cualquier intento de castellanizar el término. (Dejo el tema de la diferencia entre geek y friki para discusión futura).

Al igual que La ley de Los Ángeles descubrió el erotismo de la abogacía (quién lo hubiera dicho) y Urgencias el de la casta hipocrática, comienzan a aparecer medios que nos recuerdan que los y las geeks también tienen sex-appeal. Combatamos el aspecto del tío de la tienda de cómics de los Simpson… Un ejemplo, Cecilia:

Dios mío, el encanto de una muchachita geek, sea del campo que sea!! Y en PHD comics la han sabido reflejar como nadie. ¿Qué decir de esta otra visión de Cecilia?

Uff… es que me pongo malo! En cuanto a los chicos… he de reconocer que se ha hecho menos. Tenemos, por supuesto, maravillas como the IT Crowd, Moss y el fuego (está en inglés, pero haced un esfuerzo, caramba!)

Chicas, ¿tiene Moss encanto? ¿algo se despierta en vuestro interior? Veamos otro ejemplo: The Big Bang theory

Leonard (el de las gafitas) al menos es tierno, pero Sheldon (el alto) es simplemente insoportable… Así que desde aquí hago un llamamiento a todos los geeks del mundo, varones, hembras, indefinidos o demasiado definidos, para cambiar el estereotipo y demostrar que, realmente, la inteligencia es la mejor manera de provocar deseo…

Espero vuestras ideas…

PD: En breve, más desvaríos con chulísimo material de lambda, recién llegado de la Patagonia…


Bendito tú eres…

junio 30, 2008

by MeiMiao

Ésta es la primera parte de una historia que escribió Yvi hace un par de años. Otro día viene el resto…, incluyendo el apoteósico final by noema. (NB: no, Yvi no tiene ninguna regla para dar nombre a sus personajes)

Mira que me avisaron: Marta es excesiva. ¿Cómo iba a saber lo que significaba aquello, sin probarlo? Ahora lo sé. Cuando Marta habla, habla. Y dice todo, lo que debe, lo que no debe, lo que te interesa y lo que no. Cuando llora, nunca se conforma con unos tristes gemiditos, no: las lágrimas la ahogan, hipa y se convulsiona. Si decide que le interesa Dostoievski, o el sánscrito, o el vuelo sin motor, su nombre aparecerá como organizadora de congresos internacionales sobre el tema.

Haciendo el amor, Marta también es excesiva. Cuando no quiere, se carga eléctricamente de manera y modo que cualquier contacto la repele. Cuando quiere, te mira con ojos de pupilas hipertrofiadas, sus manos se vuelven torpes en sus intentos de tocarte. Te arrastra como puede a algún lugar más o menos solitario, más o menos privado, y se hace acariciar como si tus manos tuvieran un bálsamo contra las quemaduras. Sus pezones hacen daño al tacto, de duros que están, su entrepierna es una fuente gloriosa de la eterna juventud. Quiere tu boca, aquí y allá, y chilla y se contorsiona, y llama a su madre, y la insulta, o quizás no sea a ella a quien insulta, quién sabe, e inventa palabras, a veces lenguajes enteros, y te araña, y tu sangre chorrea por sus dedos laaaargos, y se le pone la voz de la niña del exorcista, y ruge tu nombre, o el nombre de otro, o el de otra, aunque no parece que el nombre sea humano, parece que sea el de una bestia de otro universo, el único monstruo capaz de satisfacerla.

Te extrae la virilidad a litros, un round con ella son al menos cinco kilos, y veinte sesiones más de terapia. Porque con Marta te replanteas tu sexualidad. ¿Seguro que soy un tío? El caso es que ella parece satisfecha, quizás no lo haya hecho tan mal… Pero la pregunta correcta es: ¿era yo necesario en toda su película?