Sexo cada cuatro años es abstinencia

mayo 28, 2008

(sobre la democracia directa)

by GongJian

La palabra democracia está gastada. Solía ser un término revolucionario, usado por radicales en todo el mundo. Los poderosos se sentían atemorizados y enfurecidos por ella. Hoy en día es la clase alta la que la invoca, con frecuencia para justificar la intrusión en la política de otros países…

Los analistas políticos consideran que democracia es el sistema político de los EEUU. Por tanto la democracia en EEUU es perfecta por definición. Todos los demás sistemas del mundo son democráticos en tanto en cuanto se parezcan al norteamericano. No se puede pedir más. La democracia es como la diosa Atenea, que nació adulta y perfecta de la cabeza de los padres fundadores, una noche loca allá en 1776…

La propuesta fundamental de este artículo es: la palabra democracia debería volverse revolucionaria de nuevo. La democracia liberal parlamentaria es un sistema aguado. Una vez que hayas leído lo que aquí decimos, quizás descubras que no eres un verdadero demócrata… así que ¡lee bajo tu propia responsabilidad! 🙂

En un sistema auténticamente democrático, todos los ciudadanos deberían tomar todas las decisiones. La democracia representativa es media democracia (siendo indulgentes). “¡Pero eso es imposible!”, oigo que algunos dicen… “¡No hay un ágora lo suficientemente grande como para que todo un país se pueda reunir!” No lo había, de acuerdo. Pero ya sí lo hay: Internet.

La tecnología existente dictó el sistema electoral en EEUU y en la mayoría de los demás países. Las comunicaciones eran lentas. Por tanto, los representantes de los distintos estados eran enviados a la capital. Pero las comunicaciones son hoy en día inmediatas. Por tanto, ¿qué queda tan de maravilloso en el sistema? Lo maravilloso es que es más fácil para los ricos sobornar a unos pocos cientos de personas que a toda la población. Tenemos una casta de políticos, cuyo interés principal es mantener su estilo de vida…

Seamos positivos. ¿Qué tal un sistema de votación electrónica, en el cual a todos los ciudadanos se les permitiera elegir en cualquier decisión que les afectara? ¿Irá el país a la guerra? ¿Legalizamos la marihuana, la eutanasia, el aborto, el matromonio homosexual? ¿Subimos los impuestos? ¿Quién pagará más impuestos, los empleadores o los empleados? ¿Qué porcentaje del PIB dedicamos a ayudar a los países en desarrollo? Todas estas decisiones deberían ser tomadas por el pueblo.

Por supuesto, quedan miles de detalles que resolver. Por ejemplo: hay cuestiones que son demasiado técnicas para que las decida el común de los mortales. Cierto. Pero también para que las decidan los políticos. No quiero decidir sobre qué técnica quirúrgica emplear con el cáncer de hígado. Pero nosotros decidiremos democráticamente dejar este punto a los técnicos.

Mucha gente que se declaraba previamente amante de la democracia se posiciona fuertemente en contra de esta propuesta. Les llamaremos “medio-demócratas”, siendo indulgentes. Su argumento es el mismo que el de los dictadores fascistas: “el pueblo no está preparado para gobernarse a sí mismo”. Cierto. El auto-gobierno es un arte que el pueblo tiene que aprender. Pero la manera de enseñárselo es incrementar la responsabilidad que tienen en sus propios asuntos. Gradualmente, por supuesto. Pero siempre incrementando.

Los medio-demócratas dicen que un país así sería un lugar horrible para vivir. Que habría ministerios de fútbol y de asuntos rosas. Que los demagogos harían su agosto, llevando al país a la ruina. Hay, por supuesto, medio-demócratas de izquierda que afirman que el pueblo restauraría la pena de muerte, la censura y aboliría los derechos de las minorías.

De seguro, esos riesgos están ahí. Pero atención a este punto. Si tienes miedo de ellos, tienes miedo de la democracia, y tienes miedo de tus conciudadanos. La medio-democracia no es democracia. Hay sólo dos sistemas políticos, a fin de cuentas: (a) El rey filósofo de Platón, que es como un padre para sus súbditos y sabe mejor que ellos qué es lo que les conviene, (b) la verdadera democracia directa. Sí, la democracia verdadera es peligrosa. De seguro los ciudadanos cometerán errores. Pero aprenderán de ellos, y su criterio mejorará.

¿Y las cosas buenas de la democracia directa? ¡Miles! Los ciudadanos se sentirán más involucrados con su país, y con todo el mundo. Cuando la gente siente que su decisión cuenta se vuelve más responsable y civilizada, mejores ciudadanos. Asimismo, las soluciones a los problemas reales serán más fáciles de encontrar cuando todo el país esté pensando en ellos…

¿Sería beligerante un país democrático? Seguramente no. Son siempre los políticos los que tienen que convencer a sus ciudadanos de que vayan a la guerra. El odio por el extranjero es creado por los gobernantes para que olvidemos sus fechorías. Dos democracias vecinas tendrán muchos puntos en común, y finalmente se fundirán. La riqueza se repartirá de manera más justa. La educación y la sanidad públicas mejorarán.

Las preguntas finales son las mismas de siempre en antropología: ¿Es el humán malvado por naturaleza? Si respondes que sí, déjame decirte: ¿por qué deberíamos confiar en algunos de ellos para que nos dominen? ¿Cómo sabemos que son mejores, cuando los elegidos han solido ser peores que el promedio? En caso contrario, si no somos malvados por naturaleza, ¿por qué no gobernar todos juntos?

Terminemos con las palabras de Jean-Jacques Rousseau, en el Contrato Social:

“La soberanía no puede ser representada por la misma razón de ser inalienable; consiste esencialmente en la voluntad general, y a la voluntad no se la representa: o es una o es otra. Los diputados del pueblo no son ni pueden ser representantes; son únicamente sus comisarios y no pueden resolver nada en definitiva. Toda ley que el pueblo en persona no ratifica es nula; vale decir, no es una ley. El pueblo inglés piensa que es libre y se engaña; lo es sólo mediante la elección de los miembros del Parlamento; tan pronto como éstos son elegidos cae en su condición de esclavo, no es nada. El uso que hace de su libertad en los cortos momentos que la disfruta es tal, que bien merece perderla.”

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Cómo ven las mujeres a los hombres

mayo 21, 2008

by RuiXi

Los sentimientos que las mujeres sienten por los hombres son tremendamente complejos, y se mueven en muchos ejes distintos: atracción-repulsión, deseo-frialdad, admiración-desprecio, ternura-aversión, comprensión-extrañamiento. Es esta última faceta la que me gustaría explorar, con dos textos. El primero es de Isabel Allende, en Eva Luna:

Sostenía que es mejor ser varón, porque hasta el más mísero tiene su propia mujer a quien mandar, y años más tarde llegué a la conclusión de que tal vez tenía razón, aunque todavía no logro imaginarme a mí misma dentro de un cuerpo masculino, con pelos en la cara, con la tentación de mandar y con algo incontrolable bajo el ombligo que, para ser bien franca, no sabría muy bien dónde colocar.

Ufff… desde aquí pregunto a las mujeres que lean estas páginas: ¿se han imaginado alguna vez en el cuerpo de un hombre? ¿Qué es lo que más les llamaría la atención? Si tuvieran sólo dos horas, ¿qué cosas no podrían pasar sin hacer? ¿Creen que eso cambiaría -a corto, largo plazo- en alguna medida sus inclinaciones psicológicas?

Me resultó aún más divertida esta cita de Yoko Ono (citada por Ralf König en Como Conejos)

¡Me pregunto cómo los hombres pueden realmente tomarse las cosas en serio teniendo esa cosa larga que se balancea y cuelga de su cuerpo y que sube y baja a voluntad! Si yo fuera hombre, no pararía de reírme de mí mismo.

(¿a voluntad?) El extrañamiento que sienten los hombres es muy diferente… no tiene las componentes hilarantes del extrañamiento femenino por el cuerpo masculino. ¿Por qué es? Por favor, que las mujeres lo comenten (sin dar nombres, please), y que los hombres que lo han sufrido (de manera anónima, si así lo desean) lo describan…


El ojo de Woden

mayo 19, 2008

by RuiXi

(English version follows)

En la mitología nórdica se cuenta que el mundo estaba dividido en la zona de orden, donde los dioses gobernaban, y la zona de caos. Cada año, Thor luchaba una batalla en la frontera, y cada año la zona de caos avanzaba un poquito. Woden, el dios de la sabiduría, en un arrebato de desesperación, buscó al rey de los trolls y le exigió que le dijera cómo combatir el avance del caos.

– Dame tu ojo derecho y te lo diré – dijo el rey de los trolls.

Woden, tras mucho dudar, accedió a su petición. Entonces, el rey de los trolls dijo

– Mira con los dos ojos.

¿Es esto así siempre? Aprender cualquier cosa sobre la vida te exige, como pago, desprenderte de las herramientas con las que podrías haberlo aplicado…

(gracias a bendei, quien me lo contó hace muuuchos años)

In Norse mythology it is told that the world was divided into a zone of order, where the gods held sway, and a zone of chaos. Every year, Thor went to the boundary to battle, and every year chaos advanced a little bit.
Woden, the god of wisdom, dispaired, searched the king of the trolls and demanded him how to stop the advancement of chaos.

– Give me your right eye, and I will tell you – answered the king of the trolls.

After some hesitation, Woden gave him his eye, and the troll said:

– Watch with both eyes.

Is this always true? Learning anything about life demands you, as a payment, to renounce to the tools you might have needed to put it to practice…

(thanks to bendei, who told this to me loooong back)


Ah, pero, ¿no conocéis la historia de…?

mayo 16, 2008

by MeiMiao

Mañana cuento la historia en la que aparece esta muchachita. Os va a encantar… Otro boceto apresurado, ¿algún día hará yvi un dibujo completo? Como alguien dijo de Mastropiero, “cuando trabajó por encargo, sus obras fueron mediocres e inexpresivas; en cambio, cuando sólo obedeció a su inspiración, jamás escribió una nota”


Lorca y las púberes canéforas

mayo 12, 2008

by MeiMiao

Mdl continúa haciendo de Beatriz para yvi en su exploración del mundo de la literatura. El otro día le transportó a los locos 20, los años en los que se creía que podían cambiar las cosas, en los que el mundo era plástico y moldeable, y le hizo imaginar cómo sería la vida de aquel grupillo de jóvenes alocados en un Madid babilónico que dieron los autores de libros de texto en llamar generación del 27. La personalidad magnética de Lorca, que llenaba la vida del grupo… cómo gustaba de exclamar el verso de Rubén Darío: “que púberes canéforas te ofrenden el acanto”… para después aclarar que la única palabra que entendía era el “que”. Elitistas y populares, pero no copistas de lo popular, sino sus inventores. Dámaso Alonso contaba que algunos de los poemas que crearon, pasado el tiempo, eran tenidos en la calle por coplas antiguas de tradición oral… Viviendo la vida al límite, con entusiasmo, carpe diem… y cómo todo aquello cayó con la guerra. Y la muerte de Federico, que les dejó sin alma. Ha muerto nuestro príncipe. Cómo vieron que había que luchar porque se pudiera vivir como ellos habían vivido…

Por cierto, hay premio, sin determinar aún, pero sustancioso sin duda, a la primera persona que (a) explique y (b) localice, el susodicho verso de Rubén Darío 😉


Bayes and temperature

mayo 9, 2008

by GongJian

(sorry, this post is going to get little bit technical… we’ll find a way of signalling when this is going to happen)

Yvi was reading Wilson’s article in SciAm on the RG… and the first page, although apparently naive, contained something shocking. It had three pictures which showed the idea of an ordered phase, critical point and disordered phase in an Ising ferromagnet. You have three (other) pics right here…

The left image shows the aspect of a ferromagnet below the critical temp Tc, the second at Tc and the third above Tc. And the funny thing is that we can recognize, more or less, the temperature from a single snapshot of the system. BUT we’re always told that temp is not a property of a single configuration, it is always a property of the ensemble!! How come?

We have two events which we’ll consider to be random: T is to have a certain temperature, and C is to get a certain configuration. Then, the conditional probability P(C|T) is just the Boltzmann factor, 1/Z exp(-beta E(C)). What about P(T|C)? I mean: what is the probability of the temperature being a given one, when we observe a single configuration? Somehow, this question makes sense. Otherwise, Wilson would not have put the pictures, would he?

We can use Bayes theorem to “swap” the conditional probability:

P(T|C)·P(C)=P(C|T)·P(T)

So, P(T|C) = P(C|T)· P(T)/P(C), the problem, as always in bayesian statistics, is the a priori probability for the temperature… Of course, you can start with any distribution P_0(T), and then iterate that prescription as you’re given more and more configurations: P(T|C_1,C_2…C_n). My hypothesis is that this process will have a single fixed point, independently of the initial distribution, with some mild restrictions on its support. What do you think?

Thanks to noema, flor and migeru. The latter pointed to maximal entropy methods, still I would like to find the relation… Ah, and see this nice post I found.


Guía de Personajes Ilustres Justamente Olvidados

mayo 8, 2008

by MeiMiao

Yvi está escribiendo una guía a las biografías de aquellos individuos imaginarios a los que la historia ha dejado en el olvido por alguna buena razón, también conocidos como personajes ilustres justamente olvidados (PIJO). Comenzamos la exposición con…

Robert Champignon, conde de Jussieu

De todos es conocida la fascinación que la Sublime Puerta ejerció sobre los intelectuales franceses en el siglo XVIII. Robert Champignon, quinto conde de Jussieu, viajó a Estambul como parte de la legación diplomática enviada por Luis XVI, y en sus viajes llegó hasta Persia, donde trabó contacto con los dirigentes safávidas.

Desconocemos qué trabajos llevó a cabo el conde en las ciudades orientales, pero a su vuelta a París pudo deslumbrar a la haute societé en público con sus telas preciosas, animales exóticos y fuegos de artificio. En privado, la fascinación que ejerció fue aún mayor.

Tras una intensa sesión amatoria con la duquesa de Genou, el conde vino a notar que de su miembro había salido un líquido más fluido de lo habitual, de un color rojo brillante. Asustado ante lo que creía
podía ser su retirada del mundo del erotismo, quizás de la vida, dio en oler el líquido, para llegar a la conclusión de que se trataba de un Borgoña de buena cosecha. Los conocimientos enológicos del conde
eran aún rudimentarios, de manera que no pudo establecer el año de la misma.

Intrigado, al día siguiente acometió el experimento en la soledad de su cámara, manteniendo en su recuerdo a la duquesa. El resultado fue interestante: no fue Borgoña lo que obtuvo, sino el fluido normal en
tales contingencias, pero tenía un cierto matiz en el color y en el aroma que recordaban a aquel vino.

La noche siguiente fue recibido en sus aposentos por la marquesa de Roccasecca, la cual también sucumbió a sus encantos. El placer que obtuvo fue notable, y tras el mismo observó con estupor cómo un
líquido sobremanera denso era lo que salía de su miembro viril. Un rápido examen de su color y su aroma le identificaron como limoncello. Esta vez su pareja, en lugar de aterrorizarse, rió con ganas y le instó a una segunda emisión. El conde, menos preocupado que la primera vez, quizás más intrigado, consintió en llevar a cabo el experimento. La condesa pudo dar fe, una vez concluido el mismo, que era limoncello de la mejor calidad, como sólo recordaba haberlo probado de joven, cuando los tiempos eran mejores…

Con la baronesa del Trebejo fue un delicioso brandy, y con la princesa imperial Ninotchka, un vodka a la miel digno del mismísimo Pedro el Grande. Pero el conde no sólo seducía a mujeres de alta sociedad. La
doncella [sic] de la marquesa de Roccasecca obtuvo una grappa de alta graduación, mientras que una rubicunda bávara que tomó a su servicio (en principio para otros menesteres) extrajo una maravillosa cerveza de trigo.

Todas estas hazañas y portentos nos llegaron en virtud a unas memorias detalladas que escribió el mismo conde de Jussieu, que desgraciadamente se han perdido. De hecho, ha sido el autor de estas líneas el que las perdió, esta misma mañana cuando volvía a casa en el metro. Se ruega a quien las encuentre, las envíe a la dirección suprascripta.

La historia del aristócrata francés tiene un horrible final. Los visitantes del Musée des Choses Étranges de Soissons pueden observar con estupor una guillotina cuya abertura para el cuello no medirá más de tres pulgadas. Los guías, normalmente tan desinformados, explican al visitante que Marat, en su delirio, consideró que los ratones del Château de Beausouris eran contrarrevolucionarios y los mandó ejecutar. La verdad es mucho más dolorosa. Fue Marat, en efecto, quien mandó construir la pequeña guillotina, pero fue para extirpar limpiamente el miembro viril de nuestro conde, que se mantuvo en un cubo durante años, hasta que Napoleón lo vio en una visita rutinaria y, enterado de la historia, lo envió a París a la École Polytechnique para que fuera analizado. La respuesta de los científicos fue clara: “Sire, se ha podrido”.