Hazte invencible, hazte ingeniero, hazte industrial

noviembre 24, 2009

(Dedicado a mis pequeños padawan; they know)

Un soplo de noema me llevó al siguiente vídeo compuesto por chavales de industriales de la politécnica…

El final es glorioso: “Si sales vivo de este agujero / arrasarás en el mundo entero / hazte invencible, hazte ingeniero / hazte industrial”

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A nivel usuario

noviembre 23, 2009

¿Qué significa, realmente, a nivel usuario? Se trata de una construcción gramatical de factura dudosa que suele venir acompañada del término “conocimientos informáticos”. Pongamos la frase en perspectiva, y fijémonos en las siguientes posibles expresiones y su significado:

“Poseo conocimientos de aviación a nivel usuario”, que significa, básicamente: sé sacar un billete de avión, llegar a la hora convenida, sentarme y comer lo que me ofrezca la azafata.

“Medicina, nivel usuario”: i.e.: sé pedir hora para el médico, esperar calladito en la sala de espera, explicarle qué me duele e ir a la farmacia con las recetas.

Así que, recapitulemos: “nivel usuario” es pasivo. Alguien hace todo el trabajo y tú, previo contrato de sus servicios, sólo tienes que apretar los botones apropiados. Más ejemplos:

“Practico el sexo a nivel usuario”, que viene a significar que… bueno, dejémoslo.

“Domino la ingeniería mecánica a nivel usuario”, uséase: tengo carnet de conducir. ¿Queréis más ejemplos? No hace falta, ¿no? Nos hacemos una idea.

Propongo, por tanto, crear una jerarquía de niveles más específica:

0. Nivel subusuario: Es capaz de ver cómo otros hacen. Así, p.ej.: “construcción, nivel subusuario“: los abuelitos en las obras; “sexo, nivel subusuario“: ver porno por internet; “fútbol, nivel subusuario”: sabe sintonizar la tele y beber cerveza; “informática, nivel subusuario“: mira mientras tú haces las cosas.

1. Nivel usuario: Disfruta de los beneficios de la actividad sin aportar nada nuevo a la misma. Algún ejemplo más: “física, nivel usuario” significa, meramente: existo. En cambio, “Biología, nivel usuario” significa “estoy vivo”.

2. Nivel superusuario: (nombres alternativos: usuario tocahuevos, metausuario, usuario++…) Contrata servicios, pero luego mejora el resultado de maneras imprevistas. Ejemplos: “Física, nivel superusuario” significa inventor, “Programación, nivel superusuario”, significa hacker (btw, ¿sabéis qué es, de verdad, un hacker?)

BTW, si lo siguiente os hace gracia, es que tenéis conocimientos de informática a nivel usuario++…

¿Me dais más ejemplos? ¡¡Hay premio para el mejor!!

Para completar, pregunta del día: ¿Pasaría Sheldon Cooper el test de Turing?

(thnx, noema)


¡Oh, Dios mío, vamos a morir todooooooos!

noviembre 21, 2009

Esta mañana, paseando Yvi con la pequeña Irene por la calle de Santa Isabel se encontró con el siguiente cartel, al que no pudo evitar hacer una foto…

Sobran las palabras… pero precisamente por eso las pronunciaremos.

  1. La gripe A es una paranoia, inducida (escuela Bush de propagación de bulos) con fines económicos y políticos. Para información seria sobre su expansión, leed esto (sorry, it’s in English). Aunque con su puntito biased, Teresa Forcades está en lo correcto. Cuando El País se pone muy burro con algo…
  2. No hace ni falta que las farmacéuticas sean las que están detrás de esto. A los poderosos les encanta que tengamos miedo. A los terroristas suicidas, a los que llevan barba o chapela (si las dos cosas, ni te cuen), a los hippies, al ántrax, a los negros…

¿Os acordáis de Bowling for Columbine? Michael Moore, como la Forcades, aunque tiene su punto biased en ocasiones, realmente da en el blanco en lo global.

Por cierto, que he encontrado una versión muy chisposa del texto del colegio de médicos… El Ministerio de Sanidad recomienda una nueva forma de saludarse. Haz click en la imagen para ver cuál es…

¡Besémonos, chicos y chicas! ¡Abracémonos, hagamos el amor en público! ¡Seamos promiscuos y rebeldes! No sólo disfrutaremos con ello, sino que j**** a estos castradores aterrorizadores…


La física en servilletas…

noviembre 20, 2009

Si tuviera que clasificar cuáles son los medios materiales a través de los cuales he aprendido física, el orden sería el siguiente:

  • Ondas sonoras: 3%
  • Pizarra: 7%
  • Páginas web: 10%
  • Libros de texto: 15%
  • Servilletas: 214%

Asumámoslo: es en las cafeterías donde se tienen las mejores ideas, y es en servilletas como mejor se transmiten. Es por ello que he inaugurado el blog Physics Napkins, donde charlaremos sobre el universo y las cosas divertidas que contiene (o no, si es que algo así hay). La única pega: será en la lengua del imperio.

Os dejo aquí la imagen que lo ha inaugurado:

Bienvenidos al Universo.
No se admiten taquiones.
Teóricos de cuerdas, por favor diríjanse a la puerta de seguridad B.


Cosmología: de la A a la B

octubre 23, 2009

El jueves 15, la personalidad pública de Yvi dio una conferencia introductoria sobre cosmología, como parte del año mundial de la astronomía, en la Charlie (también conocida como Universidad Carlos III de Madrid). Ya sabéis, esas cosas que hacen las personalidades públicas. Por algún misterioso motivo, alguien la grabó en vídeo, que podéis ver aquí.

Pero Yvi, ya sabéis cómo es el muchachito, se ha quedado con las ganas de hacer el quichiwebo, que allí no pudo. La charla comenzaba diciendo que la palabra κόσμος (kósmos) significaba en griego clásico “orden”, “belleza” (de ahí “cosmética”) y, finalmente –cosas de los pitagóricos–, el Universo. Se decía en La insoportable levedad del ser que las metáforas son peligrosas. Ésta ha marcado el curso de una civilización: la idea de que el Universo tiene que estar ordenado, tiene que ser inteligible, tiene que ser hermoso.

¿Lo es, de verdad? Dioses, se dice Yvi, ¡he apostado mi vida por ello! Cada día encuentro más motivo para creerlo. La intuición de unos señores que vestían toga (bueno, más bien un quitón, pero no nos pongamos pedantes) hace ventiséis siglos prevalece en lo más sofisticado de la cultura actual.

Hay algo increíblemente fascinante en la observación del cielo, y la fascinación crece con la profundización. Malo sería si no fuera así…  La Naturaleza es una gran amante, devuelve mucho más de lo que le das, y cuanto más la conoces más la amas.

Una sensación muy similar se tiene cuando se conoce a una muchacha que te atrae con un rostro y un cuerpo hermoso, con unas frases brillantes, con una actitud provocativa y atrevida… y cuando la conoces más descubres que hay mucho más en ella, que es increíblemente inteligente y sensible, que es una gran compañera, que su misma existencia es un milagro. Es terriblemente infrecuente. Aun así, si te ha ocurrido, no entiendes la vida de otra forma.

Buena suerte, os deseo que conozcáis esa fascinación. Y que ese conocimiento no os destruya.


Rehabilitando a Gustavo Adolfo

octubre 7, 2009

(Bécquer, of course)

En estas páginas (o servilletas, según se miren) se ha defenestrado en repetidas ocasiones, de injusta manera, a don Gustavo Adolfo Bécquer. Como poeta, sigo en mis trece, no pasa de mediocre, pero mdl puso en mi conocimiento que el muchacho había gozado de inspiración en áreas limítrofes a la lírica, e.g.: la sátira.

Gustavo Adolfo puso el texto, y su hermano Valeriano los dibujos, de un precioso álbum titulado Los Borbones en pelota. En la imagen vemos a doña Isabel, segunda de ese nombre, en procaz actitud con quien creemos que es Carlos Marfori, uno de sus ministros. El poemilla reza así:

¡Carlos, Carlos, yo lo espero
de tu hidalgo corazón,
métela sin dilación
que ya, por joder, me muero!

Si os resulta familiar, recuerden los versos de doña Inés en el Tenorio:

Don Juan, don Juan yo te imploro
de tu hidalgo corazón.
Arráncame el corazón
o ámame, porque te adoro.

Si disponéis de unos minutos, seguid el link anterior y paseaos por los subsiguientes, para disfrutar de la versión decimonónica de las tiras cómicas. Y a uno se le ocurre pensar, al ver cómo secuestraron el Jueves por un dibujo que… cómo explicarlo… se queda medianito con comparación con los de los Bécquer… ¿seguro que vamos ganando en libertad?


Mientras decidimos…

septiembre 29, 2009

Mientras decidimos si volver (con la frente marchita) o no volver, o iniciar algo nuevo, o renovar algo viejo (algo prestado y algo azul), aquí va un bocado para hacer diente, y para asegurarme de que me acuerdo de la sensación extraña que se tiene al publicar…

Escribió Michel Foucault:

A los que roban se los encarcela; a los que violan se los encarcela; a los que matan, también. ¿De dónde viene esta extraña práctica y el curioso proyecto de encerrar para corregir, que traen consigo los Códigos penales de la época moderna? ¿Una vieja herencia de las mazmorras de la Edad Media? Más bien una tecnología nueva: el desarrollo, del siglo XVI al XIX, de un verdadero conjunto de procedimientos para dividir en zonas, controlar, medir, encauzar a los individuos y hacerlos a la vez “dóciles y útiles”. Vigilancia, ejercicios, maniobras, calificaciones, rangos y lugares, clasificaciones, exámenes, registros, una manera de someter los cuerpos, de dominar las multiplicidades humanas y de manipular sus fuerzas, se ha desarrollado en el curso de los siglos clásicos, en los hospitales, en el ejército, las escuelas, los colegios o los talleres: la disciplina. El siglo XIX inventó, sin duda, las libertades: pero les dio un subsuelo profundo y sólido — la sociedad disciplinaría de la que seguimos dependiendo.

En otras palabras: la modernidad inventó la libertad, porque también inventó la disciplina. Lo que tenemos es quizá más fuero que libertad auténtica. Hay tantas cosas que damos por supuestas en su eternidad, pero en realidad no tienen más de dos siglos de vida… la cárcel, el amor, los exámenes del cole, los cuarteles, la enfermedad, la tortilla de patatas, la libertad, la locura, la prehistoria, la empatía… son todos inventos modernos.

¿Dudáis? Del mismo libro que antes, “Vigilar y castigar”, de Foucault, va otro texto. Una descripción de un espectáculo público en París…

Damiens fue condenado, el 2 de marzo de 1757, a “pública retractación ante la puerta principal de la Iglesia de París”, adonde debía ser “llevado y conducido en una carreta, desnudo, en camisa, con un hacha de cera encendida de dos libras de peso en la mano”; después, “en dicha carreta,  la plaza de Grève, y sobre un cadalso que allí habrá sido levantado [deberán serle] atenaceadas las tetillas, brazos, muslos y pantorrillas, y su mano derecha, asido en ésta el cuchillo con que cometió dicho parricidio, quemada con fuego de azufre, y sobre las partes atenaceadas se le verterá plomo derretido, aceite hirviendo, pez resina ardiente, cera y azufre fundidos juntamente, y a continuación, su cuerpo estirado y  desmembrado por cuatro caballos y sus miembros y tronco consumidos en el fuego, reducidos a cenizas y sus cenizas arrojadas al viento”.

Lo interesante no es tanto la crueldad, sino que la gente lo disfrutara. Mi tesis: apenas existe algo que sea considerable como naturaleza humana. La historia tiene demasiado que ver.

Añado, ya para terminar, una foto que bien podría ser de Blade Runner… Averiguad qué es sin pasar el ratón por encima.

Cárcel de Carabanchel